viernes, 21 de noviembre de 2008

Un lugar al que regresar

Siempre hubo un razon para volver al inicio, donde todo tiene su origen cosmico, dicen que las personas regresamos a un lugar por nostalgia, para recordar momentos vividos en esos lugares y porque sabemos que en ellos nadie nos puede hacer daño, porque lo conocemos, sabemos de que esta hecho ese lugar, conocemos cada rincon y no hay nada que escape a nosotros y seremos concientes de algun cambio.

Asi pues lugares como la casa, el colegio, la universidad y en muchos casos nuestra misma mente, pueden ser nuestro "lugar al cual regresar". Regresamos porque nos extrañan, porque sabemos que nos estan esperando, que encontraremos a alguien, tal vez respuestas, o tal vez nuevas preguntas.

Son refugios de la realidad que muchas veces nos enfria la cara y nos da golpes por detras, aveces no podemos esperar nada de esos lugares, mas que un simple lugar donde podemos descanzar y tratar de sentirnos mejor....

Este pequeño cuento trata de eso, de la busqueda, del lugar al cual regresar, de el amor, y la ternura de que pueden provocar los regresos.

Un lugar al que regresar de (Final Fantasy IX)

Érase una vez un chico que no sabía donde había nacido…

  • - Yitan...

Ya de pequeño decidió que algún día iría a buscar su tierra natal. El lugar donde había nacido, sus primeros recuerdos...

  • - ¿Pero por qué?

Porque quería saber… quería saber como eran sus padres, la casa donde nació… Un buen día el muchacho se alejó del padre que le había criado y emprendió un viaje en busca de su tierra fatal… Lo único que recordaba… era un resplandor azul.

  • - ¿Un resplandor azul?

Sí ese era el único recuerdo que tenía. Pensaba que quizás fuera el mar…

  • - ¿Y el chico... encontró su tierra natal?

Huy, huy que impaciente... el chico vivió muchas aventuras… Pero bueno nos las saltaremos...En resumidas cuentas,no encontró lo que buscaba. No es de extrañar, la única pista que tenía era el color de aquella luz… Decidió regresar al lugar hogar donde le habían acogido… Y entonces, ¿que crees que hizó su padre adoptivo?

  • - ¡Le recibió con los brazos abiertos!¡

Que va! Alzó el puño y empezó a golpearle… PUM. PAM. ZAS. PLASH.

  • ¿Por qué?

Quien sabe... pero después ocurrió algo aún más sorprendente.Después de golpearle, el padre adoptivo… le sonrió. ¿Puedes creértelo? ¡Despues de darle una paliza! Pero por alguna extraña razón, cuando el muchacho vio esa cara sonriente pensó… “Ah, es aquí. Este es el lugar al que siempre puedo regresar…”El chico aún sigue buscando su tierra natal. Pero, ya tiene un “lugar al que regresar”.



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